sábado, 24 de noviembre de 2012

Parangón entre nuestras casas


Soy un extraño en mi casa. Solo vengo los días en que, por lo general, estoy borracho, aburrido o muy cansado. Es decir, cuando necesito reponerme. La vida está afuera, no en casa. Ella se compone de una serie de habitaciones que solo visito si realmente hace falta. De lo contrario, duermo, leo, escribo vanidades o converso con la máquina. Me agradan esos pasatiempos.

Me molesta el movimiento en las otras habitaciones. Detesto escuchar a mis hermanos pelear y tener que intervenir. También detesto oír las quejas de mi mamá e ir a ayudarla. Nada de eso me produce placer. Los mejores momentos del día son muy de noche o bien temprano, cuando todos duermen y el silencio es estimulante. La casa sola da miedo, pero una cosa es el temor y otra la incomodidad. El miedo es peor y sin embargo, nadie elegiría estar incómodo. Me parece razonable.

Además de mi habitación, tengo un cuarto en el último piso. Me gusta porque los ruidos no llegan a ese lugar. Aquí veo videos, como, reviso mis textos y a veces duermo sobre el escritorio.

Hay ocasiones en las que pienso que los demás solo son necesarios en la medida en que son útiles. El amor y todo sentimiento de afinidad son una manera de resarcir ese egoísmo natural que nos apremia. Para vivir tranquilos con nosotros mismos, para eludir la conciencia. También para hacer que la especie sobreviva. Si todos fuésemos egoístas, nos devoraríamos unos a otros. 

Hay otras ocasiones en la que me siento un estúpido por pensar en estas cosas y salgo en busca de mis amigos. Vuelvo a los dos o tres días, cuando me siento débil nuevamente.

Mi madre es genial y sabe de lo que hablo. No me busca ni me retiene si yo no lo hago. Reconoce mis estados de ánimo. Que me vaya no quiere decir que no la ame, que me aleje no quiero decir que no la extrañe. Que funcione para todos no quiere decir que funcione conmigo. Mi casa es el mejor lugar y a la vez el más extraño. Como un sitio a donde te gusta ir pero solo puedes visitar de vez en cuando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada